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Los extranjeros y las labores de servicio: ¿Están condicionados?

Suele suceder que muchos hispanos repiten el comentario o tienden a pensar que llegan a otros países a tomar los trabajos que los locales no quieren hacer, incluso en países como Estados Unidos surge la creencia que los llamados “gringos” pagan a otros por todo lo que no quieren hacer, entiéndase por ello trabajos domésticos o de servicio, pero ¿será esto cierto?

Muchos piensan que, en el caso de España, los extranjeros están predestinados a hacer los “peores trabajos” o simplemente se trata de una cuestión de actitud. En este sentido debemos aclarar que por peores trabajos nos referimos a aquellos que pudieran tener una menor remuneración o mayor exigencia, y por ello muchos suelen evitarlos, por lo que se vuelven una opción “viable” para aquel que está llegando nuevo al país.

Como lo hemos mencionado ya, este es un pensamiento que se puede extrapolar a cualquier país, no solo a España, por lo que parece ser una creencia general donde los mismos nacionales se niegan en un punto a hacer este tipo de trabajos de servicio, generalmente remunerados con salario mínimo, por tener la nacionalidad, por lo que se lo dejan a quienes vienen de fuera como algo casi impuesto.

En este sentido podemos decir que es una mentalidad que se ha creado con el tiempo y especialmente con la afluencia de extranjeros en otros países es que hay “trabajos malos” pero ¿realmente es así? Siempre que este empleo te brinde las condiciones necesarias, según lo establecido por la ley para ejercerlo, no hay trabajo malo, todo depende de la disposición y lo que cada quien considere según sus capacidades.

Los criterios de un trabajo y sus consideraciones varían, pero evidentemente nos referimos a un trabajo que implique mayor esfuerzo físico y de tiempo, por lo cual esto debería ser remunerado correctamente. En España la situación laboral es bastante amplia y existen diversas oportunidades de empleo, pero hay todo tipo de situaciones que pueden determinar lo que estamos dispuestos o no a hacer en un trabajo en el extranjero y que probablemente en nuestro país de origen no sería una opción.

Los hispanos: ¿Mano de obra barata?

La realidad sobre el tema de empleos, sin querer señalar a algún país o nacionalidad específica, es que alguien debe hacer el trabajo y este será de quien sea capaz de hacerlo y tenga la disposición para ello. Definitivamente el tema de la remuneración también es un factor muy importante para tomar la decisión de hacerlo o no, y para nadie es un secreto que por la situación económica que se vive en algunas naciones a veces no queda más opción, a pesar que la retribución económica no sea la más adecuada frente al esfuerzo aplicado.

Es una realidad que por la situación actual los extranjeros están dispuestos a tomar cualquier oportunidad de empleo que les permita optar por una mejor calidad de vida que la que llevan en su país de origen. Esto tiene que ver mucho con lo que para los nacionales es bueno o no, y que para los extranjeros, viniendo de fuera, resulta rentable y vale la pena al menos para empezar, por eso lo toman.

En España, específicamente en el mundo de la hostelería, hay una gran presencia de inmigrantes, especialmente en cadenas de comida rápida y erróneamente hay personas que tienden a confundir o creer que esas cadenas prefieren contratar extranjeros y “quitarle” la oportunidad al español.

La realidad sobre esto es que muy probablemente si ese tipo de trabajo no lo realiza un extranjero entonces nadie lo haría, pero también entra el debate del precio, y aquí es necesario ser coherentes con el esfuerzo y labores que se realizan en este tipo de empleos y que esto vaya en consonancia con el sueldo. Lo que sí es indudable es la presencia de extranjeros en otros países buscando mejores condiciones de vida que la que tienen en su país.

Puede pasar que en los países desarrollados las expectativas son muy elevadas en todos los aspectos, por lo que no están en definitiva dispuestos a hacer todo tipo de trabajos, por el “nivel de vida” u otras consideraciones que pueden no ser suficientes y quizás les quitan estatus por lo que quedan completamente vetadas. Sabiendo esto es necesario entender que paralelamente al hablar de un salario es necesario considerar las expectativas de vida, y sus costos, para que la persona pueda considerar si la propuesta ofrecida le permitirá vivir con un nivel adecuado promedio.

Costos de vida vs salarios / preparación

Muchas veces las personas deciden salir de su país de origen buscando mejores remuneraciones basadas en lo que pagan en otros países, pero se olvidan de los costos de vida. Es importante destacar que en otro lugar puede que paguen más pero ese dinero evidentemente llega a compensar algún costo elevado en vivienda, comida, servicios, etc.

Realmente es un tema controversial, pero a un país en desarrollo le conviene la llamada “mano de obra barata” pues es lo que los hace competitivos y que además el precio de los productos baje. De esta manera, les es posible competir con otras sociedades que pueden tener productos semejantes a un costo más elevado.

Necesariamente todos pasamos en algún momento por alguna situación particular donde cualquier trabajo nos sirve, siempre que estén dentro de la legalidad y es completamente elección de cada quien. Esto no quiere decir que por aceptar una oferta de trabajo promedio estés “dañando” el mercado laboral, simplemente se trata de tomar una oportunidad en ese momento para atender una necesidad.

¿El extranjero debe demostrar mucho más?

Aunque cueste creerlo y entenderlo para muchos la titulación académica quedó en un punto donde ya no solo es suficiente el título, pues todo va enfocado hacia el valor que una persona le puede aportar a la empresa, así que ya no hace un peso excesivo en la propuesta salarial. El mercado puede estar saturado de profesionales, entonces ya no es algo que se trate de profesionalismo sino de que hay mucha competencia y es necesario entender que no basta con ser acreedor de un título sino demostrar que uso le puedes dar a esa herramienta que aprendiste, y cómo te diferencias del resto.

Lo cierto es que representa un concepto totalmente errado el pensar que solo extranjeros están destinados a hacer cierto tipo de trabajos, pero también hay que saber que esto es algo que ha venido pasando desde muchos años atrás y que las grandes potencias no se construyeron solas, sino precisamente con la instauración de negocios y pequeños músculos financieros que apalancan la economía en diversos países.

Finalmente, los extranjeros han venido desde épocas pasadas a dinamizar, a enseñar y si, para hacer los trabajos peor remunerados, pero algo bueno sale de ahí y además como consumidores también resulta un beneficio para los nacionales pues es gracias a esa mano de obra que pueden pagarse ciertos productos a un precio bajo. Se trata del ciclo que representa la economía y del mercado como regulador de las actividades, los precios, la producción y especialmente el precio de los bienes y servicios.

En este sentido, y nuevamente, sin dañar a nadie, es necesario comprender que no se trata de algo de preferencias, sino de quien esté más capacitado y quien pueda dar el máximo aporte posible a la empresa sin importar de donde venga, pero contrario a lo que muchos piensan, al menos en España el condicionamiento viene dado por las aptitudes y desempeño, no por la nacionalidad.

Para los extranjeros es determinante demostrar que pueden aportar más que los nacionales y así ser verdaderamente considerados valiosos, pues indudablemente el local va a tener prioridad. Es una cuestión de madurez y sensatez porque no se trata de algo de “exclusión” y en base a esto tomar el papel de víctima, sino de practicidad, pues en el contexto de un país nuevo, quien ya tiene años viviendo ahí no requiere tanta explicación sobre cómo se manejan los procesos, caso contrario a lo que podría suceder con un inmigrante, y es por ello que la balanza también se inclina a favor de los nacionales, más allá de algo excluyente o xenofóbico, más bien de productividad en el nivel preparación / aporte y lo que la persona, sea de la nacionalidad que sea, puede dar.

Un empresario finalmente siempre se va a inclinar por quien más le convenga, y queda de parte de la otra persona demostrar, siendo local o extranjero, que las herramientas que se pusieron a su disposición realmente fueron bien distribuidas e invertidas y que funcionen con los objetivos del empleador. Evidentemente al extranjero le costará más demostrar esa experiencia adquirida en su país y es ahí donde pacientemente debe ir escalando posiciones, exponiendo lo que sabe y mostrar esas capacidades para realizar cualquier trabajo.

Te invitamos a oir nuestro podcast sobre este tema y muchos más Puedes encontrar el link en nuestro Instagram: @cohenyaguirre

Gabriel Eustache Soteldo – COO

@cohenyaguirre

17/04/2021

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